Las obras del artista suizo Andy Denzler mezclan nostalgia con una mirada muy original y cercana. Se trata de retratos que imitan la imagen borrosa las cintas de VHS pausadas.
Frente a las transmisiones en alta definición que podemos disfrutar en nuestros televisores y monitores o la calidad de las películas en Blu-Ray, sorprende que hace tan poco hayamos tenido esta calidad de imagen. Algo que Denzler rescata con maestría.
“Estoy investigando los límites y las posibilidades de la abstracción y el fotorrealismo. Es como si hubiese tocado “fast-forward” en el VHS, luego pausa y terminado allí. Consigo un momento distorsionado, que es algo abstracto pero a la distancia parece real”
La idea de Sinek es en tanto individuos y las compañías todo lo que hacemos y decimos es un símbolo de quiénes somos. Y que es sólo cuando comunicamos nuestras creencias con sinceridad que podemos atraer a otros a nuestra causa, logrando la potencia que se necesita para hacer grandes cosas.
En algunos aspectos, trabajar con productos cotidianos resulta más complicado que con material innovador. Poner un sello de calidad y diferente a la competencia es una tarea compleja. Un buen ejemplo son los quesos de la pequeña compañía Divine Dairy, que logró unir tradición y elegancia en el packaging de sus quesos con raíces francesas.
Ilustraciones que imitan sellos de madera, tipografía rústica y colores brillantes son parte de una fórmula exitosa que ideó el diseñador Frank Aloi:
Interesada por explorar las posibilidades de las fotografías digitales, la japonesa Hayashi Natsumi comenzó una serie de autorretratos en la que se la puede ver volando. En realidad, ella utiliza el clásico temporizador presente en todas las cámaras y luego de lograr el marco correcto con un trípode, simplemente espera 10 segundos y salta.
Según afirma no utiliza Photoshop o programas similares de retoque, pero en las imágenes se la ve increíblemente relajada y tranquila, como si realmente volara. Una atmósfera surrealista, aparentemente lejos de las leyes físicas.
Gran frase que resaltaron en LifeHacker: “Reduce Everything You Want to Do to an Action You Can Do Right Now”
Lo dijo Jason Randal y hay que tomarla con cuidado. No quiere decir que hay que rebajar o reducir nuestros proyectos, sino que todo comienza con un primer paso y ese primer paso no es tan difícil como parece. Una llamada por teléfono, un correo, una reunión, una decisión que puede hacer que la larga fila de dominó empieza a caer.
Empezar una revista de papel en los tiempos que corren no es fácil. Por eso a veces es necesario llamar un poco la atención.
Eso pensaron los editores de Virgine, una revista bianual que comenzó a salir hace unos días. Y para sorprender, llamaron al fotógrafo Ryan Yoon, que armó una sesión de fotos titulada “All You Can Get”, con modelos riéndose del consumismo desmedido y de los intentos por incluir a las marcas en las pasarelas. Así, aparecen latas de gaseosas, detergentes y osos de peluche:
Conceptualizar y graficar el paso del tiempo fue uno de desafíos más grandes con los que se topó el hombre. Dividir el día en partes iguales, nombrarlas y organizarlas en meses, años y décadas fue un paso fundamental para que apareciera la sociedad occidental que hoy conocemos, pero pocas veces nos damos cuenta del salto cualitativo que esto significó.
Hoy ya estamos acostumbrados a organizarnos de acuerdo a relojes, que primero fueron de arena y sol, luego tuvieron manecillas y terminaron siendo digitales. La compañía de Hong Kong Ziiiro quiso ir un paso más allá y lanzo una serie de relojes de pulsera no convencionales. El primer modelo es Gravity, que muestra dos anillos que forman una suerte de cometas que indican el tiempo. La punta de la curva interna muestra la hora y la panza los minutos:
La idea fue de Keira Rathbone, quien viene haciendo este trabajo con la misma máquina de escribir desde 2003. Sus creaciones son originales y uno sólo las descubre si está muy atento.
Atentos a lograr una mejor relación con el medio ambiente y a mantener sanos a sus empleados, Apple les dio a sus empleados en Cupertino bicicletas gratuitas para trasladarse.
Se trata de unas M3 Mixte de la empresa holandesa Public Bikes que permiten dar vueltas por el campus. Son muy livianas, hechas de aluminio, con tres velocidades y un maletín para una MacBook.
Muchas ya las llaman “iBikes” y pueden ser el próximo éxito de Steve Jobs ¡sin apelar a nuevas tecnologías!